Un espacio íntimo donde lo personal, lo cultural y lo político conviven sin orden aparente.
Esta obra construye una escena doméstica cargada de signos.
Un personaje —a medio camino entre lo humano y lo animal— habita un espacio saturado de imágenes, recuerdos y referencias culturales.
Las paredes funcionan como un archivo visual: retratos, símbolos, frases y fragmentos que no responden a una única lógica, sino a una acumulación emocional.
Lejos de ser un espacio ordenado, este interior expone cómo se construye la identidad: a partir de capas, influencias y contradicciones.
La obra no busca explicar, sino mostrar.
Y en ese exceso, aparece algo reconocible: la forma en que habitamos nuestros propios mundos.
Una pieza única que combina narrativa, identidad y escena, ideal para quienes buscan una obra con presencia conceptual y visual.
- Técnica: Acrílico sobre lienzo.
- Medidas: 1,52 x 1,11 cm
Envío sin cargo. La obra se envía enrollada en tubo de plástico resistente. Por otras formas de envío escribinos.
Garantía de satisfacción de 10 días.













