En ‘La Silla de Van Gogh’, quise capturar un pedacito del alma de Vincent. Para mí, esta silla no es solo un objeto; es la esencia de su presencia, de sus pensamientos, de su inmensa conexión con la vida y la naturaleza. Con cada pincelada, busqué evocar la profundidad de sus campos y la quietud del estudio, pero con mi propia voz. Es mi humilde homenaje, una invitación a sentir la intensidad y la belleza que él veía en lo cotidiano.
Materiales/técnica: Acrílico pastel sobre lienzo.
Medidas: 120 × 120 cm
Un Certificado de Autenticidad firmado por el artista acompaña a la obra de arte.
La obra esta asegurada en su traslado y se envía enrollada en tubo de cartón resistente. Por otras formas de envío escribinos.















