Una flor que no busca ser observada, sino sentida.
En Azucenas, Marcelo Castaño trabaja la tensión entre lo orgánico y lo gestual. La flor no aparece como representación fiel, sino como una memoria en expansión: trazos rápidos, capas superpuestas y un color que irrumpe sin pedir permiso.
El fondo amarillo verdoso—casi lumínico— actúa como un campo de energía donde la forma se descompone y se reconstruye constantemente. Las líneas, aparentemente espontáneas, sostienen una estructura interna que equilibra intensidad y control.
Aquí, la naturaleza no es un tema: es un impulso.
Una obra donde lo floral deja de ser decorativo y se convierte en lenguaje.
- Pieza única.
- Materiales/Técnica: Acrílico pastel sobre cartón blanco ilustrado.
- Medidas: 90 × 60 cm.
Un Certificado de Autenticidad firmado por el artista acompaña a la obra de arte.
Envío sin cargo. La obra se envía en tubo de plástico resistente. Por otras formas de envío escribinos.
Garantía de satisfacción de 10 días.














